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Año 11/ Nº 54 /
2000 próxima
edición en editorialEl impacto de la noticia sobre actividades ilícitas cometidas por representantes de la UOCRA, nos obliga a tomar la iniciativa de comprometernos a aportar ideas que tiendan a cortar de raíz estas prácticas desleales con sus propios representados. No queremos salir con esta edición, callando este crimen cometido a la ética sindical y por sobre todo la burla perversa a sus afiliados. Las distintas partes involucradas directa e indirectamente deben tomar conciencia del daño real que han cometido. Una es la descrebilidad generada para esa organización en el contexto institucional a nivel nacional e internacional, y la otra sentirse los obreros, huérfanos de representatividad ética. Las partes que pueden producir un verdadero cambio radical y cortar de cuajo esta gangrena, son en primer instancia, el Poder Legislativo a través de la Comisión de Legislación del Trabajo queines pueden elevar un proyecto ley que regule las actividades de contralor que pudieran ejercer los sindicatos, como así también las penas que le corresponden por la comisión de delitos. El Poder Ejecutivo por intermedio del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social como órgano que entre otras funciones, tiene la de superintendencia y autoridad central de INSPECCION DEL TRABAJO, en todo el territorio Nacional, dictando decretos que regulen la actividad de contralor a los gremios con personería gremial. Tercero, la propia institución sindical, incorporando en sus estatutos, severas sanciones por conductas incompatibles con los fines por el cual se han constituido. Y entre otras, la incompatibilidad de ejercer la conducción general con las funciones públicas, como ostenta actualmente su conductor, ya que su título de diputado nacional entorpece el desarrollo de una investigación, amparados por sus fueros. Hubiésemos querido explayarnos sobre una autoridad intelectual, moral y profesional como es la del Arq. MARIO ROBERTO ALVAREZ. Pero la gravedad de estos hechos lo han impedido. Así de simple. Pero nos deja una enseñanza. Con sólo leer sus obras, se aprende una conducta de vida. Nada es casual: elegimos publicar dicha nota homenaje en esta edición, cuando justo aparece la noticia que es contracara de lo que debemos ser. Cordialmente, hasta la próxima. EL DIRECTOR Para solicitar esta edición, haga click aquí |